09 Feb “Las banderas sociales no son solo de la izquierda”: conservadores
Líderes en las comunas de Medellín y de municipios cercanos del área metropolitana rodearon y acompañaron masivamente a los dos candidatos de Conservadores por Naturaleza al Senado, Juan Diego Gómez Jiménez y a la Cámara, Nicolás Albeiro Echeverry, durante la cena de la victoria que se llevó a cabo la noche del viernes 6 de febrero en el Hotel Dann Carlton y como inicio del cierre de campaña en todo el departamento cuando este domingo solo faltará un mes para las elecciones legislativas del 8 de marzo.
El Salón Gran Chablis de dicho hotel fue debidamente distribuido con largas mesas para acomodar a las delegaciones de líderes de cada una de las 16 comunas de la ciudad y sus corregimientos, al igual que para comitivas de los municipios de Bello, Envigado, Sabaneta, los sobrevivientes conservadores de ese matiz de Itagüí, Copacabana y Barbosa entre otros.
Dicho recinto se llenó y estaba completamente adornado con afiches en los que se leía la consigna “Somos el partido del orden”, con banderas azules constantemente enarboladas y con publicidad para promover y enseñar a votar por el C-8 al Senado y el C-108 a la Cámara Antioquia. Además de la entonación de los himnos y de las agradables tonadas musicales de un violín eléctrico y un sintetizador de sonidos ejecutados por una agraciada chica. Y como en todo acto de los hermanitos azules no podía faltar la bendición católica de un cura.
Los dos candidatos secundados por el presidente del Partido Conservador, Efraín Cepeda, fueron los protagonistas de la noche azul en el Dann, quienes en todo momento animaron, motivaron y alentaron a sus seguidores y electores a no bajar la guardia y como dijo Fincho Cepeda a ser la cuota inicial como multiplicadores de votos en sus comunas y municipios para que Jiménez y Echeverry salgan electos al Congreso, donde enfatizó han sido unos legisladores de quilates y de peso.
“Hay que multiplicar el mensaje de esta noche entre sus familiares, vecinos y amigos en favor de la votación por Juan Diego Gómez y Nicolás A. Echeverry, de quienes todos se deben sentir orgullosos por la tarea que han cumplido como dirigentes políticos”, dijo Fincho.
Además de las intervenciones, hubo también varios hechos políticos para destacar. El primero de ellos fue la carta que se leyó y que envió el representante saliente a la Cámara, Felipe Jiménez, para ratificar que apoya la candidatura a la Cámara de Nicolás Echeverry.
El tema de las diferencias con la familia Jiménez no fue asunto de la cena conservadora, pero ha sido magistral y políticamente bien maneja por los dos aspirantes porque en ningún momento han entrado en descalificaciones y confrontaciones, al menos en público y ante la prensa, con Pedro y Pipe Jiménez.
Pero lo otro también muy llamativo fue la presencia en la reunión de los exsenadores Gabriel Zapata Correa y Óscar Suárez, quienes con su asistencia le dieron el visto bueno completo a esa fórmula electoral.
Como se sabe, Zapata Correa nunca se fue del Partido Conservador a acompañar a Luis Alfredo Ramos en el uribista Centro Democrático, mientras el suarismo de Bello tampoco se ha marchado del conservatismo y como se quedó sin candidato a la Cámara ante la renuncia a su aspiración de Yan Zuluaga están respaldando al binomio completo del C-8 y el C-108.
Precisamente sobre el suarismo, Nicolás Echeverry expresó esa noche que “no nos avergonzamos del apoyo de la familia Suárez que ha sido muy maltratada”.
Igualmente estuvo presente el exconcejal Marcos Caicedo, al tiempo que el concejal animalista Juan Ramón Jiménez tomó el micrófono para explicar que votará al Congreso por esa pareja electoral porque promueve la protección animal y a la familia multiespecie.
Y también estaban sentados en la mesa principal el exdiputado Guillermo León Valencia Cossio de la valenciocracia y los exconcejales Darío Bonilla y Carlos Bayer.
No se vio al diputado Juan Esteban Villegas ni a los exconcejales Carlos Zuluaga y John Jaime Moncada, aunque los dos candidatos aseguraron una y otra vez que cuentan con ellos.
Un misterioso personaje se me acercó a la mesa a “secretiarme” que averiguara si Zuluaga está en coqueteos con Creemos.
Los tres personajes de la noche fueron los encargados de los discursos de fondo. Mientras Fincho y Juan Diego Gómez fueron más programáticos en sus alocuciones, Nicolás Echeverry aprovechó su espacio para alentar y compartir con los invitados.
Cepeda, el azul, aprovechó muy bien la consigna de la noche que fue el orden, para decir que eligiendo a Juan Diego Gómez y a Nicolás Echeverry se contribuye desde el Congreso a ordenar y recuperar al país en el próximo cuatrienio.
Entre tanto, el C-8 al Senado, el muy ducho político profesional, fue directo al gramo y anotó que los programas sociales no son banderas de la izquierda, porque en más de 200 años de historia republicana el conservatismo colombiano también ha impulsado, cuando ha sido gobierno y desde el Congreso, grandes líneas sociales como Mi casa ya, la estabilidad del sistema de salud, los créditos educativos, los subsidios al adulto mayor, la protección a las mujeres en condición de vulnerabilidad, los programas con los emprendedores digitales y tradicionales, muchos de los cuales hay que recuperarlos debido a los errores del actual régimen.
Y Nicolás Echeverry cerró la noche expresando que los líderes y militancia presentes son “la causa de nuestra existencia”.
Por eso alentó, incitó, estimuló, avivó, alegró, exhortó, empujó, infundió e inyectó energía a todos los asistentes a que contribuyan con el triunfo electoral “porque nada hubiera sido posible sin la ayuda de ustedes”, agregó un emocionado Nicolás Echeverry, quien resaltó la presencia del sector transportador, de los comerciantes de la 80 y tributó un homenaje a los veteranos líderes de comunas Roberto Álvarez y Luis Fernando Sanín.
Lo que trascendió allí es que Juan Diego Gómez va por unos 110.000 votos y Nicolás Echeverry por más de 70.000 sufragios, de ellos 16.000 en Medellín y unos 30.000 en el área metropolitana.

No Comments