12 Ago El terremoto no fue político, pero que hp susto
Esta vez no se trató de un sismo en la política colombiana o antioqueña, sino de una sacudida real y espantosa que dejó muerte, lesionados, destrucción, ruina, llanto, desolación, pánico, impactos sicológicos o mentales y de verdad mucha, pero mucha tristeza e impotencia.
El último temblor en la política de Colombia lo acababa de propiciar la derecha criolla con el triunfo en las urnas de Abelardo de la Espriella, pero con estrecho margen y en tenaz duelo con la izquierda petrista en el poder que lo perdió.
El domingo de la segunda vuelta presidencial nunca había visto a los políticos de la tradición apretar tanto las nalgas y temblar tanto por el susto que les produjo los últimos boletines de la Registraduría que acercaron mucho a Iván Cepeda, quien al final salió derrotado por 250.000 votos, pero dejó sudando a más de un abelardista y con quemaduras de tercer grado en el fundillo de hacer fuerza.
Ahora y verá que las placas tectónicas de la política en Colombia se movieron tan brutalmente por el retorno de la derecha y la despedida de la izquierda, que se registró ese sacudón de más de 7 grados.
Y qué ironía para el nuevo mandatario nacional, quien, con tan solo tres días de jurar en el cargo, su “reinado” fue recibido y bautizado por semejante cataclismo, que asusta hasta un tigre. Muy movido arrancó su gobierno y ojalá no vaya a ser así todo el cuatrienio, aunque habrá mucho agite o mejor habrá mucha actividad sísmica en política.
Otro temblor reciente fue la elección de la mesa directiva del Senado, sobre todo el caso de la presidencia, que necesitó de bomberos, socorristas, rescatistas y hasta de policías por el choque de dos fuertes placas, la uribista y la abelardista, que dejó algunos damnificados, alarmas y advertencias futuristas dentro de la derecha, al estilo de “hagámonos pasito”.
Pero tras el sacudón del pasado lunes los que pueden cantar hoy que son sobrevivientes políticos son los congresistas y excongresistas antioqueños Esteban Quintero, Hernán Cadavid, Paola Holguín, John Jairo Berrío, Julián Peinado, Andrés Guerra y Juan Espinal.
A estos les dio por aportar a la vaca del ególatra del piso 12 de la Gobernación, pero por ello fueron demandados con pérdida de investidura por el abogado Carlos Mario Patiño, quien los puso a temblar en sus curules más allá de los 7.4 grados.
Sin embargo, respiraron un poquito con el fallo a favor de ellos en primera instancia y esta semana tan temblorosa fue para todos ellos la mejor de sus vidas porque la Sala Plena del Consejo de Estado los mantuvo en su escaño en segunda y definitiva instancia, al considerar o concluir que los aportes destinados a financiar obras viales de interés público no configuraron la incompatibilidad atribuida a los congresistas.
Mejor dicho, se salvaron y varios de ellos se enteraron por la nota que publicamos en Panoramapolitico.co. tras la información que emitió el Consejo de Estado. Y por ello anoche durmieron relajados y sin pensar en temblores.
Uno de ellos, Andrés Guerra, reaccionó a la información suministrada y recordó que “me han tratado de quitar la investidura de congresista con tres demandas en la Corte Suprema
1- Por ataque emocional y psicológico a Luis Pérez.
2- Por entregar un recurso para apoyar a la vaca por Antioquia.
3- Por supuestamente comprar votos con Guayacanes Amarillos.
Y las tres resueltas a favor del delfín.
Y en lo que sí hubo una falsa alarma de terremoto político fue en la elección del nuevo contralor General de la República.
Fue contundentemente mayoritario el respaldo partidista a la candidatura de Jorge Eliécer Laverde Vargas que no necesitó ninguna ayuda humanitaria para ser el nuevo zar del control fiscal nacional.
La votación a favor de él no deja ninguna duda:
Senado:
Nulo:1
Blanco: 2
Andrés Castro: 1
Jorge Laverde: 95
Cámara:
Blanco: 2
Andrés Castro: 2
Jorge Laverde: 174
Este tipo fue un verdadero terremoto electoral.
Laverde es de La Dorada, Caldas, es abogado de la Universidad Externado de Colombia, con maestría en Derecho Administrativo. Fue Vicecontralor General de la República entre 2022 y 2024
Fue Contralor Delegado para el Sector Minas y Energía.
Ha trabajado en la Procuraduría y en entidades del sector público.
Es docente universitario. En 2024-2025 se postuló en la terna para Contralor General ante el Congreso. Su bandera de campaña fue “control fiscal con resultados”, más técnico y menos político, con énfasis en lucha contra la corrupción y auditorías con enfoque preventivo, pero no fue elegido.
De Jorge Eliécer Laverde Vargas se dice que no tiene filiación partidista oficial. Y se presenta como independiente – técnico.
Pero en la elección de Contralor 2024 sí tuvo apoyos políticos en el Congreso.
Lo relacionan con sectores liberales cercanos al senador Lidio García y al expresidente del Partido Liberal Simón Gaviria. También lo mencionan como “candidato de Simón Gaviria”.
También fue señalado como cercano al procurador Gregorio Eljach, quien fue 12 años secretario general del Senado. Esa relación le daba acceso a muchos congresistas.
Laverde siempre se vendió como perfil institucional. De hecho en 2022 renunció a aspirar a la Secretaría General del Senado diciendo: “soy una persona institucional… los acuerdos políticos se deben respetar”.
En resumen, no es un militante de ningún partido, pero su base de apoyo fuerte estaba en el Partido Liberal y en redes construidas desde el Congreso donde trabajó más de 20 años como secretario de la Comisión Sexta.

Y rematemos por hoy con otro logro profesional, político y personal del educador y político Libardo Álvarez Lopera.
Tomó posesión ante el Consejo Directivo del Tecnológico de Antioquia, el TdeA, como representante de los exrectores, para un periodo de dos años.
Y agreguemos que Libardo como otros liberales paisas están muy tristes por la calamitosa situación del Partido Liberal y gritan que hay que hacer algo para revivirlo del terremoto que se registra en esta colectividad por estas tierras.

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