Lo que dejó la segunda vuelta en Antioquia y Medellín: 10 hechos para entender el resultado

1. Antioquia consolidó el realineamiento político que comenzó en 2022

Durante años la derecha dominó Antioquia con márgenes cercanos a los 50 puntos, como ocurrió en 2018 cuando Iván Duque obtuvo el 76,87% frente al 23,13% de Gustavo Petro. En 2022 la diferencia cayó a 32 puntos y en 2026 se mantuvo prácticamente igual. Abelardo de la Espriella obtuvo el 64,42% frente al 33,41% de Iván Cepeda. La izquierda ya no está donde estaba en 2018, pero tampoco logró seguir creciendo frente a 2022.

2. La segunda vuelta movilizó más de 219.000 votantes adicionales en Antioquia

La participación pasó de 58,9% en primera vuelta a 62,9% en segunda. Eso significa que 219.574 ciudadanos adicionales acudieron a las urnas en apenas tres semanas. La segunda vuelta logró activar una porción importante del electorado que no había participado en la primera ronda.

3. Abelardo ganó casi medio millón de votos entre vueltas

El candidato pasó de 1.723.406 votos en primera vuelta a 2.185.834 en segunda. Son 462.428 votos adicionales, una cifra cercana a la votación conjunta que obtuvieron Sergio Fajardo y Paloma Valencia en Antioquia durante la primera vuelta.

4. Cepeda también creció, pero no al ritmo de Abelardo

Cepeda pasó de 805.652 votos a 1.133.681, un aumento de 328.029 sufragios. Aunque logró ampliar significativamente su base electoral, Abelardo captó 134.399 votos más que su rival durante el periodo entre vueltas, ampliando la ventaja que ya tenía desde la primera vuelta.

5. Antioquia le entregó a Abelardo más de un millón de votos de ventaja

La diferencia final entre ambos candidatos fue de 1.052.153 votos. Para dimensionar el dato, esa ventaja por sí sola supera toda la votación que obtuvo Cepeda en Antioquia durante la primera vuelta presidencial.

6. Medellín también aumentó su participación entre vueltas

La ciudad pasó de 1.241.123 votantes en primera vuelta a 1.283.039 en segunda. Son 41.916 ciudadanos adicionales participando en la elección definitiva, pese a que Medellín ya había registrado una participación excepcionalmente alta en la primera ronda.

7. Medellín mantuvo el mismo patrón electoral observado en 2022

En la segunda vuelta de 2022, Rodolfo Hernández ganó ampliamente la ciudad frente a Gustavo Petro. Cuatro años después, Abelardo de la Espriella volvió a imponerse con una ventaja cercana a los 31 puntos sobre Iván Cepeda. El resultado muestra una continuidad notable en el comportamiento electoral de Medellín entre ambas elecciones.

8. La geografía política de Antioquia volvió a dividirse entre el centro y la periferia

Abelardo ganó en la mayoría de los municipios del Valle de Aburrá, Oriente, Suroeste, Norte y buena parte del Nordeste antioqueño. Cepeda, por su parte, concentró sus victorias en Urabá, el Bajo Cauca y algunos municipios del Magdalena Medio. El mapa reproduce una división territorial que ya se había observado en elecciones anteriores: mientras el centro económico y poblacional del departamento se inclina mayoritariamente por la derecha, la izquierda encuentra sus principales fortalezas en las zonas periféricas.

9. La fortaleza de Abelardo estuvo en el sur del Valle de Aburrá

Aunque Abelardo ganó en prácticamente todo el Valle de Aburrá, sus mejores resultados se concentraron en el corredor sur. Obtuvo 76,3% en Envigado y 73,3% en Sabaneta, muy por encima del 64,4% que alcanzó en Antioquia. En contraste, municipios como Bello (61,0%), Copacabana (59,9%), Barbosa (61,0%) y Girardota (62,1%) mostraron resultados más competitivos para Cepeda. La mayor ventaja de Abelardo no estuvo en los municipios más poblados del norte metropolitano, sino en los municipios de mayores ingresos del sur del Valle de Aburrá.

10. La izquierda creció en votos, pero no logró ampliar su participación electoral

Aunque Cepeda obtuvo casi 195.000 votos más que Petro en la segunda vuelta de 2022, su porcentaje final fue prácticamente el mismo: 33,41% frente al 33,9% de hace cuatro años. La izquierda logró crecer en votos gracias al aumento de la participación, pero no consiguió expandir su peso relativo dentro del electorado antioqueño.

Por Diego Corrales y Ana María Zapata, del laboratorio de innovación pública, BIOiDEAS

Redes: @bioideas.co

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