23 Ago “POLÍTICO QUE NO SE ADAPTE HOY, POLÍTICO QUE LO REEMPLAZAN RÁPIDO”
Un nuevo aporte a la política y a la democracia entrega el estratega Diego Corrales, DC, con su libro “El Congresista 5.0. El arte de legislar en la era de la inteligencia artificial”.
Por tal razón realizamos una entrevista con este especialista sobre el contenido de su nueva publicación que se convierte en una herramienta básica para las tareas de congresistas, diputados, concejales y ediles.
Bueno Diego Corrales, “El poder revela quién es quién. Y los que más rápido se deslumbran con el cargo suelen ser los que más rápido lo pierden”
El filósofo, estratega e innovador público habla del arranque de Abelardo, del poder que hoy tiene Antioquia en Bogotá, de lo que podría pasar con la izquierda en la región, del futuro de los consultores políticos y de una revolución que, según él, muchos dirigentes todavía no dimensionan: la inteligencia artificial.
Diego Corrales acaba de cumplir 25 años en el mundo de lo político. En ese tiempo ha visto aparecer, desaparecer y reinventarse a miles de dirigentes, y asegura haber encontrado un patrón entre los pocos que logran transformar y perdurar: independientemente del cargo o la ideología, comparten cinco características.
Ha asesorado ministerios, gobernaciones, alcaldías, organizaciones internacionales y empresas vinculadas a asuntos públicos. Entre 2003 y 2023 —cuando dejó de asesorar campañas— participó en más de 120 contiendas en los 32 departamentos de Colombia.
Ha escrito cinco libros sobre estrategia política. Es doctor (PhD), con maestrías, especializaciones y diplomados, en diferentes áreas, cursados en Colombia, Argentina, España, México y Estados Unidos. También ha sido, hasta el momento, el único colombiano en ganar el máximo galardón de los Napolitan Victory Awards en Estados Unidos —los “Óscar de la política”— como consultor político del año en Iberoamérica.
Aunque hace años dejó el análisis político en medios y bajó su perfil, conversamos con él por la invitación que recibió para presentar la próxima semana en el Congreso de la República, en Bogotá, su nuevo libro sobre el arte de gobernar en la era de la inteligencia artificial.
La conversación fue mucho más allá: poder, Abelardo, Antioquia, terremoto, elecciones, estrategas e inteligencia artificial.
Corrales, después de 25 años viendo políticos llegar al poder, ¿el poder cambia a las personas o simplemente revela quiénes eran?
El poder revela quiénes son. Hay pequeños detalles que muestran muy rápido cómo una persona va a manejarlo.
Por ejemplo, los que apenas llegan a un cargo dejan de contestarles a quienes los ayudaron, se deslumbran con el puesto y se dejan llevar por las adulaciones, creyendo que lo que dicen es por que son ellos (sabiendo que la mayoría de las veces es por el cargo que les dieron), suelen ser también aquellos a quienes más rápido les pasa su cuarto de hora, fracasan y desaparecen del radar.
Hablemos del hoy. ¿Cómo está viendo el arranque del nuevo presidente?
Bueno, comienza con una situación parecida a la de Sebastián Piñera en Chile, cuando su mandato inició 12 días después de un gran terremoto en el país y lo obligó a modificar parte de su plan de trabajo.
Ahora, Abelardo fuera de este hecho similar, recibe también un país con grandes retos en salud, seguridad, finanzas públicas, energía.
Entonces, ¿Cómo lo califica?
Creo que el inicio de Abelardo —mostrando presencia, tomando decisiones y comunicándolas bien— ha sido bien recibido por muchos ciudadanos, más allá de algunos hechos muy puntuales.
Pero ojo, unas buenas primeras semanas muestran el talante y el carácter del gobernante, pero no hacen un buen gobierno.
Cuando baje el impacto mediático del terremoto, continúe la reconstrucción y vuelvan a ser visibles otros problemas, tendrá que lograr mantener el ritmo y marcar la agenda. Ese será el examen.
Usted ha planteado un escenario que impresiona: que Colombia estuvo a 72 horas de una situación inédita.
Si el terremoto hubiera sido 72 horas antes, habríamos vivido algo extraordinario e inédito en nuestra historia.
Piense en esto: ¿qué habría pasado si el terremoto de Cali ocurre a las 7:30 de la mañana del viernes 7 de agosto, con un presidente en la mañana y otro en la tarde, con muchos equipos que ya habían renunciado y los otros que no se habían posesionado?
Y no solo eso: con prácticamente todo el poder político, judicial, militar y legislativo, y buena parte del poder empresarial, comunicacional e internacional, concentrado allá.
Creo que ahí quedó un caso de estudio hipotético que en algún momento alguna universidad que analice salas situacionales o escenarios para manejo de crisis pudiera explorar.
Impresionante hubiera sido eso. Pero volviendo al presidente, cuanto cree que le podrá durar la luna de miel. ¿Le servirá para dentro de un año, que hay elecciones locales y regionales?
Una cosa es hoy y otra dentro de un año. Les pasó a Santos, Duque y Petro: una cosa era al comenzar y otra al primer año.
Por eso un gran reto de Abelardo será mantener condiciones favorables para que a sus aliados les vaya bien en las regionales, sobre todo porque los demás, y especialmente la izquierda, no se quedarán quietos.
¿Se imagina a Petro candidato en Bogotá? ¿A Benedetti o María Bolívar en Barranquilla? ¿A Alexander López en Cali o el Valle? ¿Y candidatos competitivos del Pacto Histórico ganando en departamentos donde en los últimos años han aumentado presencia?
El mapa político puede cambiar mucho. Pero como usted dice Nacho, la política la hacen los políticos y ustedes solo informan. Así será esto: depende como se muevan, los resultados favorecerán a unos más que a otros. Ya veremos a cuáles.
Y en ese panorama entonces, que podría pasar entonces con Antioquia
Yo no recuerdo un gobierno nacional con tanta participación de paisas como el de Abelardo, y eso que todavía faltan muchos cargos por nombrar. Y no hablo solo de los ministerios en cabeza de las tres antioqueñas, sino de las entidades, las embajadas y cargos de segundo nivel, donde siguen y siguen llegando antioqueños.
¿Eso anuncia cuatro años buenos para el departamento?
Si a eso le sumamos la vicepresidencia de Simón Molina en el Congreso, justo en el primer año, cuando se discute el Plan de Desarrollo, y la cercanía de Fico con el presidente, se podrían augurar cuatro años positivos para el departamento. Esperemos que así sea. Pero hay que decirlo con claridad: de nada sirve tener muchas cuotas paisas si eso no se refleja en resultados para la región y para el país. Al final, el indicador no será cuántos antioqueños llegaron al poder, sino qué lograron hacer con él.
Con ese escenario, ¿la derecha tiene aseguradas Medellín y Antioquia en 2027?
No. Y asumirlo sería un error. Si la izquierda logra un buen candidato a la Gobernación de Antioquia o a la Alcaldía de Medellín y sus opositores llegan divididos, podría dar la sorpresa.
Recuerde que Cepeda sacó cerca de 1 millón 130 mil votos en Antioquia y alrededor de 420 mil en Medellín. Con esa votación, un buen candidato, una buena estrategia y varios adversarios fragmentando el voto, una elección que hoy algunos consideran imposible puede dejar de serlo.
En política no solo gana quien suma; a veces gana quien logra que el contrario se divida.
¿Entonces cómo se irá a resolver ese tema entre CREEMOS, CD y Defensores?
Habrá que ver. Si logran ir juntos, tienen una gran oportunidad no solo de ganar la Gobernación y la Alcaldía de Medellín, sino incluso de arrasar en otros espacios. También habrá que mirar qué ocurre con fuerzas de centro o independientes. Pero falta muchísimo.
Usted sabe que en política, una semana es una eternidad y pueden suceder muchas cosas.
Usted dejó de asesorar campañas en 2023. ¿Qué futuro les espera a los consultores, asesores y estrategas políticos?
El mismo de los políticos: o se adaptan o desaparecen, porque serán reemplazados por los que sí sean capaces de entender lo que está cambiando y usar las nuevas herramientas.
Un poco la decisión de transformarnos, de pasar de Estrategia DC a BIOiDEAS, dejar la estrategia electoral y el análisis mediático cotidiano, fue cambiar de lugar dentro de lo político, para tratar construir mejores formas de ejercer el poder y lo público, incluyendo lo digital y lo tecnológico.
En BIOiDEAS llevamos cerca de dos años trabajando en esa transición, tratando de entender hacia dónde se mueve este mundo e incorporarlo a lo que hacemos. Hoy, para nuestros proyectos con gobiernos y organizaciones, tenemos unos procesos donde utilizamos cotidianamente cerca de 20 herramientas de IA.
Entonces, todo ese cuento de la tecnología y la inteligencia artificial, ¿si va a cambiar las campañas tanto como se dice?
Ya las está cambiando. Y lo advertimos desde hace tres años. En 2023, en el libro sobre campañas que hicimos con Editorial Planeta, incluimos dos capítulos sobre cómo los deepfakes y la inteligencia artificial podían ser, a la vez, una enorme oportunidad y una de las peores amenazas electorales. Mire todo lo que ha ocurrido desde entonces. Y apenas estamos comenzando.
Yo no creo que el debate sea si una máquina reemplazará mañana a un político.
El problema será otro: los políticos que sepan aprovechar estas herramientas empezarán a reemplazar a los que no sepan hacerlo. Ya lo vimos en las últimas elecciones
Ahora, la diferencia no será entre políticos y máquinas. Será entre políticos que sepan usar la tecnología, lo digital, y los políticos que no.
Yo creo que el político integral y exitoso del siglo XXI es aquel que tenga una causa, la despliegue en lo territorial y lo amplifique digitalmente.
Y entonces, lo que usted hace, la consultoría política, ¿también puede ser reemplazada por la inteligencia artificial?
Una parte sí y otra no. Hoy, una persona medianamente inquieta y curiosa puede montar un agente con ChatGPT o con Claude que opere como un estratega político bastante avanzado y usarlo para construir muchas partes de una estrategia.
En parte es lo que estamos haciendo con los libros y las metodologías de BIOGOBiERNO 5.0, sumado a las herramientas de inteligencia artificial que los acompañan: llevar nuestro conocimiento a lo tecnológico para que cualquiera con un poco de disciplina, interés y ganas pueda diseñar estrategias.
Pero igual hay cosas para las que se van a seguir necesitando asesores o políticos…
Exacto. Por qué la sensibilidad humana, el conocimiento real del territorio, la lectura de las emociones, las relaciones, la confianza, los juegos de poder y el criterio seguirán dependiendo de la inteligencia humana y social que exista. La inteligencia artificial ayuda extraordinariamente a pensar y a explorar alternativas, pero la política sigue ocurriendo entre seres humanos.
El mejor ejemplo de la combinación de lo humano, lo social y lo tecnológico en la estrategia electoral, la vimos con la campaña de Abelardo y su estratega Carlos Suarez, donde logró con disrupción e innovación alcanzar un resultado exitoso. Suarez es un estratega que referencio hace tiempo por otros buenos trabajos que había realizado y que esta vez puso todo ese conocimiento y experiencia en alcanzar la presidencia, y lo logró.
Ahora, viene algo más retador…
¿Qué es qué?
No solo mantenerse sino seguir avanzando. Y eso aplica para él, para quienes asesoren campañas en 2027 y para cualquiera que quiera progresar en estrategia política.
Por dos razones: ganar una campaña es muy difícil, pero gobernar es muchísimo más difícil, complicado y retador. Y, con la velocidad de los avances actuales, las herramientas que hoy parecen novedosas, dentro de un año probablemente estarán desactualizado.
Después de 25 años viendo políticos triunfar, fracasar, reinventarse y desaparecer, ¿qué tienen los que realmente logran perdurar?
Nacho, descubrí que los líderes más exitosos, que lideraron grandes transformaciones y lograron reinventarse y perdurar, suelen compartir cinco características, sin importar cargo, color político o tamaño del territorio: Saben para dónde van. Construyen aliados. Hacen cosas diferentes. Consiguen resultados. Y saben contar lo que hacen.
Dicho en una palabra cada una…
Tienen visión, cooperación, innovación, gestión y comunicación. Ese aprendizaje de líderes que hemos estudiado y, en muchos casos, aplicado, asesorado y acompañado, lo convertimos en un modelo que llamamos BIOGOBiERNO 5.0.
¿Y ese método se convierte ahora en una colección de varios libros?
Sí. Este año lo vamos a compartir con los líderes y sus equipos a través de varios tomos, a los cuales cualquier persona podrá acceder gratuitamente por un tiempo en nuestra web de www.bioideas.co
El primero, por la coyuntura, es “El Congresista 5.0: el arte de legislar en la era de la IA”. Luego vendrá “El Presidente 5.0”, para el nuevo gobierno nacional y sus ministros, directores y equipos de trabajo. Y hacia mediados de octubre, uno para alcaldes, gobernadores y todos los que terminan gestión en 2027, sobre un momento que suele subestimarse: cómo cerrar exitosamente el último año de gobierno.
El próximo año tendremos algo para candidatos, que será espectacular y muy innovador, en lo que llevamos meses trabajando, y tendremos también herramientas para otros cargos.
Nacho, yo me sueño sentando las bases para que BIOGOBiERNO 5.0 sea una escuela de innovación y liderazgo público que impulse los liderazgos del presente y del futuro.
Pero seamos francos: muchos políticos no leen. Entonces, ¿para qué sacarles un libro?
Precisamente por eso está diseñado como una guía estratégica y práctica, para que alguien con poco tiempo pueda leerlo rápidamente y utilizarlo. Muchos políticos, por sus responsabilidades y agendas, no tienen tiempo de leer mucho. No queríamos un tratado teórico, sino una herramienta práctica.
¿Y qué hace exactamente la inteligencia artificial que acompaña el libro?
Con la guía y la herramienta de IA, el líder —o dos personas juiciosas de su equipo— puede construir una muy buena estrategia para los próximos años. Tiene un paso a paso: diagnosticar, ordenar prioridades y construir estrategia y plan de trabajo. El libro explica el método. La inteligencia artificial ayuda a aplicarlo.
La próxima semana estará en el Capitolio presentando este libro ante congresistas. Si tuviera que dejarles una sola advertencia sobre la política que viene, ¿cuál sería?
Que la política no va a esperar a nadie. Quien crea que puede quedarse quieto porque lo de ayer funcionó probablemente está cometiendo un error. El poder mantiene sus lógicas, pero el entorno cambia a una velocidad brutal.
Por eso dejaría un consejo grande, que es un principio natural de la evolución biológica: político que no se adapte hoy, político que reemplazan rápido. Y consultor que no se adapte, también.
Para cerrar entonces, terminemos donde comenzamos. ¿Ese aprendizaje sobre el poder que tanto ha cambiado en 25 años?
Mucho en las formas y menos de lo que uno pensaría en el fondo.
Estaba semana recordaba un libro que escribí hace 13 años sobre los secretos de cómo manejar el poder.
Ese texto se construyó entrevistando a César Gaviria, Ernesto Samper, Noemí Sanín, Enrique Peñalosa, Marta Lucía Ramírez, Sergio Fajardo, Viviane Morales, Aníbal Gaviria, Clara López, Antonio Navarro, María Emma Mejía y Horacio Serpa, sobre que consejos darían ellos para manejar el liderazgo público y político, a partir de sus experiencias.
El libro se vendió completo, desapareció del radar, pero 13 años después lo acabamos de poner gratuito en nuestra página web, www.bioideas.co porque los consejos, las recomendaciones y hasta algunos chismecitos que cuentan ahí no han perdido vigencia.
En 13 años cambiaron presidentes, partidos, la forma de hacer campañas; llegaron nuevas redes, los deepfakes y la inteligencia artificial. Pero las condiciones humanas de los políticos y ciertas reglas básicas del poder siguen ahí.
Y aunque suene muy romántico, creo que el propósito sigue siendo el mismo que nosotros repetimos siempre: que el arte de gobernar, en el fondo, es el arte de transformar vidas y sociedades.

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