20 Jul Con una Colombia distinta en política arranca la legislatura
Con una Colombia muy distinta o cambiante en política, impensable hace muy pocos años atrás, se inicia este 20 de julio de 2026 una nueva legislatura de cuatro años, ya no bajo un gobierno de izquierda popular, sino con el paraguas de una sorprendente propuesta de extrema derecha, que ha llevado al país a una profunda fractura ideológica y ha permanentes y peligrosos enfrentamientos, choques, denuncias, maltratos, acusaciones que pareciera que aún no ha terminado la campaña electoral que fue tan compleja y emotiva en sus resultados.
El histórico bipartidismo liberal y conservador ya es cosa del pasado y los dos partidos sobreviven con escasa audiencia; las formaciones de nueva generación como la U, Cambio Radical, los verdes, la ASI, etc., se estancaron en su crecimiento electoral y tuvieron que recurrir a la estrategia de hacer parte de coaliciones, una de las modas actuales en la política nacional, como una UCI, pero que tampoco ha servido de un gran boom o de auge repentino, aunque ha permitido al menos para que algunos partidos o movimientos salven su existencia raspando en las urnas. El único que logró resistir o aguantar un poco el embate de la izquierda, fue el uribista Centro Democrático, pero hoy con amagues de tormentas internas, pues dirigentes viejos se ven desplazados por gente nueva que le habla al oído de Uribe. Eso dicen los catanos.
Por lo ocurrido en los comicios nacionales para elegir al Legislativo y al Ejecutivo de la noche a la mañana, lo que muchos no esperaban, Colombia ingresó al club de los países donde hace rato se registra la dicotomía electoral entre tendencias de derecha y de izquierda en la lucha por el poder.
En el 2022 el Pacto Histórico propinó la primera gran victoria electoral de la izquierda colombiana tras un legado de derrotas, que implicó el surgimiento de la lucha armada ante la poca democracia y desigualdad que ellos alegan siempre reinan en el país.
Hace cuatro años atrás los izquierdosos colombianos, ayudados con una mano de votos que se deslizaron de las añejas estructuras políticas, coronaron obteniendo la mayoría de votos en el Congreso y la Presidencia de Colombia con Petro.
Pero hoy la realidad es distinta. Aunque el Pacto Histórico se consolidó como el partido más votado con sus descrestantes 4 millones, perdió en una estrecha competencia la conducción de la nación desde la Presidencia, en medio de un clima de alta tensión.
Con ese agite político comienza desde hoy una nueva legislatura con un pobre y desgastante dilema entre los partidos del centro derecha y la derecha por la conformación de las mesas directivas y con el Pacto Histórico al acecho para aprovechar fisuras y producir rupturas o grietas.
Los partidos antipetristas, que parecen no entender la realidad política del momento, están protagonizando o enfrascados en el acostumbrado y pobre espectáculo de desacuerdos, lo que podría ocasionar la repentina, pero no fácil, formación de insospechadas coaliciones o de apoyos de rivales ideológicos en busca de pescar en rio revuelto cargos directivos del Congreso y originar graves problemas políticos y dificultades en la agenda legislativa del nuevo gobierno que asumirá este 7 de agosto.
Existe un creciente interés por ver si la derecha es capaz de tener sensatez política para manejar el Congreso o si el petrismo se aviva y produce crisis en las filas de sus antagonistas.
Increíble, pero cierto. Ya en Colombia se habla de derechas y de izquierdas y no de partidos políticos. Esto comenzó a cambiar.
SOLO 11 ANTIOQUEÑOS EN SENADO
Los comicios legislativos de marzo pasado no fueron favorables para la representación antioqueña en el Senado, mientras en la Cámara por ser de cupo fijo para las regiones mantiene sus 17 escaños.
La política paisa que siempre había elegido entre 12 y 14 senadores, en esta ocasión bajó a 11 la conformación de la bancada antioqueña en ese cuerpo legislativo.
El Centro Democrático eligió el mayor número de senadores oriundos de esta región. Cuatro debutan con Hernán Darío Cadavid Márquez, Julia Correa Nuttin, María Clara Posada Caicedo y Juan Fernando Espinal Ramírez. Y solo fue reelegido Esteban Quintero Cardona.
La izquierda reunida en el Pacto Histórico será representada por tres mujeres de origen antioqueño. Repite Isabel Cristina Zuleta y se estrenan Carolina Corcho y Kamelia Zuluaga. Nunca antes los contestatarios habían conquistado tantos escaños legislativos en Antioquia, lo que significa un avance de la izquierda y origina como pregunta ¿de donde están saliendo los votos? Todo indica que jóvenes y sectores liberales de Urabá, el Nordeste y el Bajo Causa, además de sorprendentes votos en el Valle de Aburrá, se trastearon de los rojos hacia los populistas.
Por el bajonazo electoral liberal este partido en Antioquia ya transita por solo las dos curules que ejercerán políticos que llegan por primera al Senado: de la Cámara viene María Eugenia Lopera, mientras que ingresa a las ligas mayores de la política nacional Santiago Montoya, el primer senador en la historia política de Sabaneta, pero militante del Liberalismo envigadeño, de lo poco que queda de ese partido en la parroquia paisa, pero hoy de muy derechosos.
Y Daniel Restrepo, representante a la Cámara saliente y del conservatismo trujillista, salvó a este partido de quedarse sin vocería paisa en el Senado.
Once senadores es una cifra pequeña para un departamento que ya comenzó a aportar más de tres millones de votos a la democracia colombiana.

CINCO AÑOS SIN EL SOCIO
Y a propósito del Senado. Este 26 de julio se cumplen cinco años sin la presencia mortal del gran Socio liberal Bernardo Guerra Serna, quien fuera senador durante un extenso periodo en su trayectoria como dirigente político.
Para mantener vivo su recuerdo, sus socios y amigos pensionados del Directorio Liberal de Antioquia le brindarán un tributo póstumo el lunes 27 de julio, a las 6 p.m. en la Iglesia La Candelaria del Parque Berrío.
Y SE FUERON
En la semana de julio que transcurrió se registraron interesantes hechos políticos de cara al devenir electoral territorial.
Por fin dejaron sus cargos en el reino seccional de la egolatría varios secretarios de despacho dizque pensando, con nulas probabilidades de éxito en las urnas, en ser candidatos a la Gobernación de Antioquia.
Ya están de vagos Horacio Gallón, el traidor a la social democracia liberal un tal Prieto, Rodrigo Hernández, Esteban Maya y Alejandro Arbeláez.
Este quinteto es tan flojo que no hace un solo candidato.
Lo de Prieto es el colmo. A qué sale cuando ya no hay liberalismo en Antioquia y él es uno de los culpables de la tragedia roja. Tampoco tiene equipo político pues la gente se fue en protesta por el jueguito prietista de colocarse él y que los otros se jodan.
Seguramente se pegará del fundillo rendonista para ver si lo dejan competir y hacer teatro electoral en busca de un nuevo cargo de segunda.
A estos cinco renunciados se asociará el exsenador del Partido de la U, Juan Felipe Lemos, para iniciar un proceso en busca de un solo candidato bajo la cuerda de Rendón, que no lo duden ganará Lemos por consulta o por encuesta, pues es una persona muy seria, coherente y no como ese tal Prieto. Lemos le ganara a Ramos, quien no ha hecho política electoral y así lo arrojarán a la olla hirviendo.
Claro que Lemos se está equivocando de estrategia, pues Rendón será luz de un día y no pondrá candidato por que no es líder de nada y por su egolatría que solo lo lleva a pensar en él dizque de inventor de la política.

MUY MERECIDO
Y ya que hablamos del exsenador Lemos, quien perdió su curul de congresista por pocos votos, digamos que este fin de semana encabezó el acto de reconocimiento a la gesta pública y política de Octavio Duque, un santuariano que lleva muchos años contribuyendo a la democracia colombiana, antioqueña y de El Santuario.
Lemos impuso a Octavio el pasado sábado en el Concejo santuariano la Orden del Congreso de Colombia en el grado de caballero.
Muy merecido y felicitaciones al amigo Duque con quien hemos informado, compartido y vivido varios acontecimientos políticos, el último de ellos averiguar cuál será el futuro partidista y electoral del exdiputado Rodrigo Mendoza. Cuál será.

MINISTERIO ES MINISTERIO
Y otro de los hechos políticos de la semana que pasó fue la designación de la exsenadora y ex militante del CD, Paola Holguín en el Ministerio de Cultura en el próximo gobierno.
Y de verdad ha sido hasta entretenido leer todas elucubraciones de otros medios informativos sobre lo que pretende el presidente electo con el nombramiento de la jefe de Los Paolos.
Por nuestra parte nos toca admitir que nos sorprendió esa designación, porque estamos convencidos que Paola se le mediría a una aspiración territorial como muchos creíamos era la Gobernación de Antioquia.
Así las cosas, se registra una baja muy importante en la batalla electoral del 2027 en este departamento, porque no creemos que ella ocupe el cargo desde el 7 de agosto y solo hasta antes del 31 de octubre de este año para no inhabilitarse y aspirar en lo regional.
Los funcionarios con jurisdicción y mando deben renunciar un año antes de las elecciones.
Pero en política a veces pasan unas cosas.

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